Durante meses el sector seguros ha estado debatiendo sobre los borradores de diferentes leyes que afectan a su futuro: ley de contrato de seguro, baremo de indemnizaciones por accidentes de automóviles, reforma de la ley de supervisión de los seguros privados, que se han quedado aparcadas con motivo del adelanto electoral.
En mi opinión este "aparcamiento" es positivo, pues algunos de dichos proyectos de nuevas leyes no estaban siendo acertadamente tratados.
El de nueva ley de contrato de seguro no abarcaba toda la problemática que durante años subyace en esta materia y que permite actuar con total discrección y, a veces, arbitrariedad, juzgando en terminos de "beneficiencia" y no de legalidad. El proyecto que hemos conocido más parecía una mala reforma de la vigente ley que una nueva regulación. A partir del 20N tenemos una oportunidad para que los nuevos legisladores procedan a discutir una nueva norma que abarque cualquier contrato de seguro, del ramo o modalidad que sea, sin dejar abierta la posibilidad de que determinados contratos de seguro sean regulados en otras normas.
En cuanto al Baremo de indemnizaciones debemos de procurar que venga referido a cualquier ámbito de la responsabilidad civil, y no sólo a la derivada de accidentes de circulación, siendo más "generosos" en cuanto a cuantías, sin que sirva como argumento el que ello ocasionará un incremento de los precios de los seguros, pues éstos parece que en los últimos años no se establecen sobre bases actuariales sino de estrategias para ganar cuota de mercado.
En fin, buen comienzo de curso para todos y esperanza en mejores normas legales para el sector asegurador.